Mirada
Compartida: Proyecto Artístico Comunitario-Servicio Comunitario
(Experiencias
UNEARTE-UNESR)
Nolimar
Suárez.*
Planteando
la Interrogante
Luego
de 25 años de trabajo comunitario, a través de la cultura, de la organización,
de la visibilización del pueblo, de dejar escuchar la voz de las organizaciones
sociales, de construir en colectivo nuestra particularidad. Se me plantea
abordar la asignatura Proyecto Artístico Comunitario, inmediatamente lo vi como
una oportunidad para aprender, para crecer, para crear raíces en esta
Portuguesa que me abrió sus puertas, además de seguir con esa labor de crear
lazos, de garantizar la irreversibilidad del CECA Portuguesa, ya que formaría
un solo cuerpo con la comunidad que le rodea.
Desde
esta base comencé a desarrollar, Proyecto Artístico Comunitario I y II,
profundizando en la teoría de lo que es comunidad, de que las y los uneartistas
pudieran ver su relación con el entorno y este con ellas y ellos, de la
grandeza del arte como elemento transformador social, la otredad, el porqué de
que esta asignatura sea transdisciplinaria, porqué nos acompaña durante toda la
carrera y de qué manera releva al Servicio Comunitario, que también abordamos
como parte del Marco Legal, que en un aparte les confieso, comienzo con el
preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, obra
magistral del Poeta y Constituyentista Gustavo Pereira, y que nos demuestra en
hechos, lo que un artista puede aportar para la construcción de un país, de la
patria que queremos.
Es
cuando se comienzan a formar las interrogantes de ¿Cómo es ese Servicio
Comunitario? ¿Qué alcances tiene el Aprendizaje Servicio en cada uno? ¿En qué
se parecen y en que difieren nuestros Uneartistas de los Prestadores de
Servicio? ¿Cómo llegamos a la integración Universidad-Comunidad? Y es tanto el
deseo que en ocasiones se tiene, que las oportunidades se presentan, es así que
pude conocer a la Directora de la UNESR y plantearle la propuesta de acompañar
en su Servicio Comunitario a un grupo de Prestadoras y Prestadores de Servicio
de esa casa de estudio.
Servicio
Comunitario respecto a Proyecto Artístico Comunitario
Para
lograr el respeto y la mayor colaboración de las y los prestadores de servicio
comunitario de la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR),
se les plantea mi permanencia con ellos en sus 120 horas de Servicio como
Co-Tutora, figura que me brindaba un puesto en primera fila, impresiones
relevantes y voz en algunas ocasiones. Comienzo a vivir con ellas y ellos, el
primer paso de la Prestación de Servicio Comunitario, el obligatorio Taller de
Inducción, el cual consta de dieciséis (16) horas, en donde se plantean: el Marco
Legal que rige la prestación del Servicio Comunitario, con especial énfasis en
la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior y la
normativa interna de la Comunidad en cuanto a Servicio Comunitario; Herramientas
para la Transformación Social, donde tuve una intervención como ponente en cuanto a las herramientas
para el abordaje Comunitario, y finalmente, la
presentación operativa de los proyectos de servicio comunitario, que comprende
los aspectos metodológicos del informe final y dossier.
Es
a partir de este momento cuando comienzo a efectuar mis comparaciones, donde se
presentan frente a frente las dieciséis (16) horas del Taller de Inducción,
divididas en dos días de jornadas arduas; versus dos trayectos de
profundización teórica, que nosotros denominamos Proyecto Artístico Comunitario
I y II, que permiten al estudiante adentrarse en conceptos, concreciones
intelectuales, paradigmas investigativos de las Ciencias Sociales, en las Leyes
del Poder Popular, pero por sobre todo en su Rol como Transformador a través de
las Artes, como esa comunidad se convierte en tu campo de acción, en tu todo.
El conocimiento que logra el Uneartista durante los dos primeros trayectos, le
brinda una plataforma firme, una idea clara del campo de acción, de las
acciones a emprender y el porqué de las mismas, cuál es su sustento legal,
teórico y hasta metodológico, entiende que el Proyecto Comunitario va mucho más
allá de cumplir un requisito, que es un deber, de los pocos que están
contemplados en la constitución, con ellas y ellos mismos y con la patria.
Ya
el fin de semana siguiente al taller de inducción, comenzaba el peregrinar que
no podía superar los tres meses, ni pasar de un semestre a otro, sin embargo sentí que al menos el grupo que
acompañaría, tenía que contar con otras herramientas mínimas, pero por sobre
todo deberíamos sensibilizarlos sobre la labor a emprender, como cara visible
de la Universidad ante la comunidad de su entorno, en compañía del tutor
diseñamos un compartir de saberes, donde por un lado coevaluamos, la manera
como estaban vestidos para ir a la comunidad, los elementos que llevaban y los
que faltaban, se aplicaron así mismos una matriz FODA, en la cual reflejaron sus
fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas para con el servicio
comunitario, se les presentó un video el
cual reflejó la situación de México que en muchos aspectos se identificaba con
la situación actual de nuestro país, el video mostraba la inconciencia de parte
de los individuos al tirar basura a la calle no tener respeto por el prójimo,
entre otras, posteriormente realizamos unas dinámica de agilidad mental y
corporal, para mostrar cómo es posible interactuar con la comunidad.
Para
finalizar se les ubicó en su comunidad, Barrio La Romana I, mediante un
croquis; se les brindó un breve taller de fotografía, conscientes de encuadres,
ley de tercios y la importancia de plasmar los momentos para la
sistematización; además se les enseñó con una práctica concreta el llenado del
formato de diario de campo. A pesar de la corta duración de esta actividad,
otras 16 horas, las y los prestadores de servicio comunitario, se sentían más
confiados y seguros en cuanto a lo que iban realizar y cómo lo harían, sin
embargo, eso sucedió sólo en dos (02) de los siete (07) grupos de doce (12)
estudiantes de la UNESR para ese semestre 2015-I, el resto no contó con más
herramientas que las brindadas en el Taller de Inducción y les dificultó el
arranque y accionar dentro de las comunidades, de las cuales desconocían hasta
el ámbito geográfico, tal como lo manifestaron en la defensa final del
servicio.
En
las actividades de Servicio Comunitario, la planificación es fundamental, ya
que los tiempos son muy cortos, para todo lo que se debe hacer, el recorrido
por la comunidad, la observación de su realidad, la hacemos rápidamente (los
otros grupos ni siquiera la hacen), y vamos ubicando a los miembros del Consejo
Comunal, para explicarles que nos asignaron a su comunidad y lo que es el
Servicio Comunitario. Tristemente nos reconocen, viéndome como parte de la
UNESR, como la gente que nos habla, busca información de la comunidad, toma
unas fotos y luego no regresan, o como en otro caso, los que pintan murales en
la comunidad, ajenos a las necesidades, ajenos a los liderazgos naturales, a la
organización, a que la comunidad, como
la concebía Seymour Sarason (1974), es “una red de relaciones de apoyo mutuo de
la que uno puede depender”, el choque con esta realidad, de cómo la comunidad,
no sólo concibe al Servicio Comunitario en sí, sino a la Casa de Estudios y
como se relacionan entre sí, marcó en las y los estudiantes un nuevo reto,
limpiar el nombre de la Universidad y rescatar la esencia del Aprendizaje
Servicio. Al reflexionar respecto a la visión de la comunidad sobre el Servicio
Comunitario, esa realidad de disociación de las comunidades, o el “por
cumplir”, no es sólo de la UNESR, se repite en muchas, para no decir todas, las
instituciones de educación superior, limitando el servicio comunitario a pintar
una cancha, un mural, una charla sobre drogas o embarazo precoz, y contra esa
visión limitada y hasta oportunista, de la relación Universidad-Comunidad,
deben enfrentarse las y los Uneartistas en Proyecto Artístico Comunitario III,
a que los vean como personas de paso, que no dan más de lo que pueden recibir,
es por eso que la visión con la que abordamos desde el CECA Portuguesa la
Unidad Curricular, es a partir del anclaje comunal, partiendo de la estrategia
del Punto y Círculo, tomando como punto a la Sede del CECA y a partir de allí
su entorno cercano, en la primera avanzada, las comunidades de Campo Lindo en
sus sectores I, II, III y La Canal. Trabajando de manera paulatina primero con
el abordaje comunitario, mediante el método de la Observación y el mapeo,
relacionándolo con actividades concretas de vinculación, como video foros,
jornadas recreativas, conversatorios en el seno de cada comunidad, donde poco a
poco, se rompían cercos y se demostraba que la vigencia del trabajo comunitario
a emprender iba mucho más allá y que está en relación directa con la vida de la
Universidad, como parte de esa comunidad comunal. Hasta llegar a un Diagnóstico
participativo en el cual se veían reflejados y más que eso, como constructores
del mismo, y con el cual trabajaran las y los estudiantes, en conjunto con los
actores sociales.
La
UNESR, la actividad de diagnóstico es apresurada y vital, no puede pasar de la
3ra semana, y los estudiantes la realizan, con poca información, el grupo de
análisis recibió algunas líneas, roles y el día previsto llevaron todo lo necesario (refrigerio, mesas, sillas,
papelería, formularios) lamentablemente no hubo la asistencia necesaria, por lo
que decidimos cambiar la fecha de la actividad. Sin amilanarse, se reunieron en
casa de una de las estudiantes a realizar nuevas convocatorias, pudiendo
reflexionar que una de las debilidades que presenta la comunidad, era la falta
de participación. En día pautado, lograr realizar la actividad, no de la manera
que tenían planeada, por coincidir con actividad de la UBCH, pero la realizaron
en base a entrevistas y conversaciones informales con los voceros de consejo
comunal y la población en general, logrando recabar información suficiente para
realizar el diagnostico.
Para finalizar un grupo de habitantes de la comunidad
se animó a acompañarlos a visitar un edificio abandonado, que para la comunidad
era uno de los principales problemas, por en palabras textuales de la vocera de
La Romana I, la Sra. Naidee Alvarez, “ser foco de delincuencia y drogadicción”.
Además del Edificio abandonado, tenían una panadería comunitaria con poca variedad,
un sector denominado “La Esperanza”, producto de una invasión que no estaba
censado, y otras realidades como desempleo y desinterés que fueron abordadas
por el proyecto denominado “Fortalecimiento de la Gestión Comunitaria de las
Organizaciones Sociales en la Comunidad La Romana Sector I”.
Desarrollando actividades de apoyo a los
emprendimientos sociales y potencialidades productivas; jornadas de incentivo a
la participación comunitaria y atención integral; y la ejecución de talleres
para acrecentar la capacidad organizativa del consejo comunal, a través de actividades
concretas como: Censo Socioeconómico del Sector La Esperanza, Jornada de ventas de productos de
la canasta básica casa por casa y a precio justo, Taller de Pastelería, Taller de Panadería, Taller de artesanía, Masa
Flexible, Encuentro intercomunas, Jornada Cero Bisturí, Belleza al Natural,
Taller de Maquillaje como forma de mejorar los ingresos familiares, Taller de
Huertos Familiares, Actividad Lúdica con las niñas y niños de la comunidad, Jornada
de limpieza del edificio abandonado, Jornada de siembra en el mismo edificio y Taller
de elaboración de proyectos comunitarios para las voceras y voceros del Consejo
Comunal.
Al
finalizar las 120 horas de la prestación del Servicio Comunitario de este grupo
de la UNESR, también terminaban las acciones emprendidas desde Proyecto
Artístico Comunitario III, los primeros tenían como resultado un informe del
Proyecto, las experiencias a compartir en la defensa, los nuestros un diagnóstico
de las comunidades, un mapeo pormenorizado, un instrumento de sistematización y
recolección de información en su cuaderno de clases, una metodología propia de
abordaje y diagnóstico, formatos de registro, documento de diagnóstico con
roles, actividades y requerimientos, instrumentos de recolección y análisis de
la información, decenas de ideas y actividades por realizar.
La Comunidad de La
Romana I en la defensa, planteaba que el cambio experimentado por la UNESR
debía mantenerse, que solicitaban otro grupo para continuar la labor del que se
iba. Las Comunidades de la UNEARTE, planteaban el apoyo al Diagnóstico
Participativo, el compromiso que asumían con la Universidad y los proyectos a
ejecutar desde la unidad curricular Proyecto Artístico Comunitario, las
actividades de la Coordinación de Vinculación con el Poder Popular y todas
aquellas que desde la UNEARTE se plantearan. La Comunidad de La Romana I no
sabe si tendrán otro grupo, y si lo tienen este también cumplirá con el deber
ser del Servicio Comunitario, o siquiera le dará continuidad al proyecto. Las
comunidades de La Canal, Campo Lindo
sectores I, II y III, están seguras que vendrán no uno sino decenas de
proyectos artísticos, que tendrán continuidad en el tiempo, hasta su
consolidación.
Experiencias
en la Voz de los Protagonistas
Quiero
rescatar para la clausura de esta mirada compartida, las palabras tanto de los
Prestadores de Servicio Comunitario de la UNESR como de Uneartistas, que
refieren las experiencias vividas en las comunidades, lo que estas le aportaron como aprendizaje
servicio, y que fueron recogidas al momento del cierre, cuando las palabras y
los sentimientos se unen con mayor facilidad:
Héctor
Guanipa, Prestador de Servicio Comunitario UNESR.
Aprendimos
que al tratar con seres humanos, los procesos de planificación debían ser
flexibles, a sacar lo mejor de cada situación y valorar al otro, para llevar un
control de las actividades desarrolladas en el Plan de Acción y diario de
campo, en todo momento tuvimos presentes los valores y la responsabilidad, nos
complementa como profesionales con conciencia social y ética que aportan
ideas. Me di la oportunidad de acercarme
a la comunidad para conocer las personas que habitan allí y reconocer la
realidad existente, brindarles lo mejor de mí, lo que me ayudará a ser un
profesional humano y participativo en el manejo de problemas sociales.
Ulises
Pérez Alvarez, UNEARTISTA
Como
aspectos positivos: Haber podido contactar y vincularnos en forma directa con
personas que no conocíamos. El
acercamiento de la UNEARTE a la Comunidad de La Canal a través de los y las
estudiantes de la Sección 2 de la Unidad Curricular Proyecto Artístico
Comunitario III. La participación y activación de los y las estudiantes en
función de alcanzar el objetivo y metas propuestas. Así mismo, el nivel de
organización demostrado como equipo de trabajo. Haber emprendido el Diagnóstico
Participativo Comunitario, permitiéndonos conocer, o al menos, tener una noción
de la realidad de la comunidad, observando sus potencialidades y problemas
fundamentales.
El apoyo de algunos
miembros de la Casa Comunal que se aprestaron a colaborar con esta actividad.
Así mismo, del grupo de vecinas y
vecinos de la comunidad, los cuales cooperaron con su receptividad, presencia y
participación activa. Los
aportes provistos por parte de los vecinos de la comunidad en cuanto a la
información suministrada de sus visiones
particulares, dejando entrever una parte significativa y parcial de la realidad
de esta comunidad, tanto de los aspectos positivos y negativos que se viven en
ese conglomerado social.
Me
sentí muy bien. Agradado de haber aportado un granito de arena en función de
este trabajo en equipo con mis compañeros y compañeras de la sección 2 de PAC
III, de igual manera, haber conocido y compartico con un grupo de vecinos y
vecinas de la comunidad. Por otro lado, me sentí bien por el compromiso y
responsabilidad asumida, y la confianza depositada en mi persona por parte de
la profesora Nolimar Suárez y de la sección 2, para coordinar el equipo de
trabajo durante el Diagnóstico Participativo. Al mismo tiempo, es importante
expresar que sentí preocupación y algo
de presión ante la expectativa porque el trabajo se desarrollara de manera
satisfactoria en función de que se cumplieran el objetivo y las metas. La otra
reflexión importante que hay que hacer es, que el trabajo es más efectivo
cuando se hace en equipo y que solo así es posible construir un proceso como el
que vivimos.
Daniela
Gil, Prestadora de Servicio Comunitario UNESR
El
aprendizaje de nuestro servicio comunitario ha ido más allá de lo que nos
puedan decir los libros, porque la forma en que nos hemos comportado y
afrontado los obstáculos ha sido por el compromiso que sentimos con la Romana
I, comunidad en donde estamos ubicados. Durante
este largo recorrido, lo primero que quisimos cambiar era la mala imagen que se
tenía de nuestra casa de estudio, con respecto al abandono de proyectos, el
crear falsas expectativas en la comunidad, pues para nosotros la comunidad no
son seres inferiores a los que venimos a marear, caerles a cuentos. Son
personas que creen, que pierden la fe si se les promete algo y no ven cambios.
Por este motivo, la palabra y el cumplimiento de nuestras promesas ha sido la
clave para que la comunidad crea en nosotros, en nuestra universidad, y cumplir
las metas que nos hemos propuesto. En
el plano personal, cambiamos la
mentalidad que teníamos de la comunidad, en el sentido del miedo de que nos
robaran, de que al ser tan grande fuese muy difícil.
Cruz
Linarez, UNEARTISTA
Proyecto
artístico comunitario es una de las unidades curriculares más importantes para
la formación del estudiante uneartista,
ya que en la misma, este podrá obtener las técnicas y las herramientas de cómo
abordar a las comunidades, con base en la transformación social, a través de proyectos artísticos
integrales, dando repuesta a cualquier necesidad de la misma. Durante el desarrollo de la unidad
curricular proyecto artístico
comunitario III con la profesora Nolimar Suarez como facilitadora de esta
asignatura, la experiencia fue bastante satisfactoria y agradable, ya que pude obtener el conocimiento teórico y práctico de lo que engloba todo lo
que significa el trabajo artístico
comunitario. En cada clase, en cada actividad, en cada investigación, en cada
recorrido comunitario, siempre algo nuevo aprendido, aunque siento que no se
dio cuanto se debió haber dado en la comunidad, quizá por lo diverso y
geográficamente lejano de quienes conformábamos la sección (Guanare, Turen,
Piritu, Papelón), sin embargo eso me da más deseos de seguir y dar el 100%, siento que aprendí y me sentí bien y
satisfecho de lo aprendido.
Celia
Gómez, Prestadora de Servicio Comunitario UNESR.
Desde
que se implementó legalmente la prestación del servicio comunitario por parte
de los estudiantes universitarios, hemos escuchado las experiencias vividas por
las personas que en años anteriores lo han ejecutado, pero es hasta este
momento donde logramos comprender la magnitud de la importancia de dicho
servicio. Como su nombre lo indica es un servicio, que podemos como estudiantes
universitarios ofrecer a la comunidad en un tiempo muy limitado pero bien
aprovechado. De mi parte considero que las horas para la prestación de nuestro
servicio fueron aprovechadas al máximo. Con el firme propósito de brindar tanto
de nuestros conocimientos adquiridos durante nuestra carrera universitaria como
del aprendizaje obtenido empíricamente. Es importante señalar que no solo
brindamos nuestros conocimientos sino que también aprendemos de los habitantes
de las comunidades que son los que día a día luchan por el bienestar
social. Lo más hermoso es saber que
siempre vamos a encontrar quienes quieren trabajar en equipo para conseguir el
bien común y no el bien individual.
Yaibelyn
Alvarez, UNEARTISTA.
Durante
las actividades realizadas en la unidad curricular proyecto III, la comunidad
abordada fue el sector La Canal, pudimos recorrer dicha comunidad conocer e
indagar sobre los problemas que aquejan el sector, lo cual nos llevó a tratar
de mejorar dicha problemática, como también pudimos conocer sur fortalezas. Se
realizó un diagnóstico participativo, de suma importancia, donde la comunidad
tuvo una gran participación ejerciendo mesas de trabajo para exponer debilidades
y de la misma forma dar sugerencias para la mejora de sus problemas. Cabe
destacar que fue muy significativo ya que nos permitió acercarnos más a todas
esas personas, compartir y ayudar. Por otra parte para mí fue muy significativo
el desarrollo como tal de esta unidad curricular porque nos llevó a la unión
comenzando por la profesora quien es muy agradable como ser humano quien se
ganó el cariño y el respeto por todos nosotros
y que gracias a su forma de ser pudimos desarrollar las actividades propuestas
con más ánimo. También tuve el agrado de ir a sabaneta de barinas donde hicimos
un recorrido por diferentes lugares entre ellos la casa de la cultura, y se
pudo observar la organización que hay para el pleno desarrollo de las
actividades culturales que se llevan a cabo en esta entidad, es muy importante
resaltar y fue algo que me lleno de alegría y a su vez de nostalgia ya que
recorrimos la casa donde vivió mi comandante supremo Hugo Rafael Chávez Frías,
la escuela donde estudio y la iglesia donde fue monaguillo lo cual será una
experiencia inolvidable. En fin en lo positivo puedo destacar que tuvimos la
oportunidad de conocer diferentes
lugares, en base al sector la canal deberíamos tratar de seguir desarrollando
actividades que sirvan para el beneficio y el buen desarrollo, hacer actividades
culturales aunadas al Consejo Comunal y a la UBCH, para continuar cumpliendo
con el plan propuesto. De igual forma expandirnos a otras comunidades para así
poder agregar un granito de arena y contribuir al desarrollo cultural y al
bienestar de la población.
Dilimag
Guedez, Prestadora de Servicio Comunitario UNESR.
El
desarrollo del servicio comunitario indudablemente represento una experiencia
sumamente enriquecedora en lo personal y profesional para mi persona, más allá
de ser un requisito para graduarse como quizás todos lo vemos antes de
comenzar, termino siendo una etapa que marcó un antes y un después en mi visión
de lo que es una comunidad, el valor de las personas, y como uno puede aprender
de pequeños detalles que están allí, en la vida cotidiana. Luego de esta
cruzada de tres meses, de caminar, de conocer, de hablar, de tratar de ayudar,
de compartir conocimientos, de colaborar, de trabajar en conjunto con personas
que tienen una meta en común; mi visión cambió, ya no lo veo imposible, porque
me di cuenta que allí afuera sí existen personas valiosas, que si contamos con
gente que tiene ganas de trabajar en equipo por un bien común, que si existen
personas quienes no conocen el egoísmo, que son capaces de tomar su tiempo
personal en trabajar en pro de una colectividad, personas que fueron capaces de
prestarnos sus casas para que trabajáramos todo un día en nuestros talleres y
lo hacían con toda la disposición y con una sonrisa en la cara, personas que estuvieron
con nosotros todo el tiempo sin esperar nada a cambio, personas con las que
llegamos a desarrollar una linda afinidad y si se puede decir hasta una
amistad. Lo mejor de todo es, que logramos causar una buena impresión, logramos
despertar la participación en la comunidad, pusimos en alto el nombre de
nuestra institución. De la comunidad me llevo una nueva visión, una gran
experiencia, un recuerdo imborrable. De mi grupo de trabajo me llevo la
experiencia de que personas diferentes podemos trabajar en equipo por un bien
común y en armonía.
Mercy
Jiménez, UNEARTISTA.
En
la primera clase sentí cuando entregaron la programación del curso que era muy
difícil cumplir con estas actividades. La ayuda de otros estudiantes del curso
que sin ser de mi carrera me dieron fuerza y me facilitaron las anotaciones y
yo cuando llegaba a la casa, hacía cortas notas
para no olvidar la vivencia. Investigar sobre los paradigmas, funciones,
asistir al taller, me fueron calmando el miedo. Fue para mí una experiencia
única salir a recorrer la comunidad de Campo Lindo. Una noche antes, me preparé
con agua, gorra y ropa deportiva para andar por las calles de esa comunidad.
Eres una estudiante universitaria en un trabajo de campo, me dijo mi papá. Lo creí y a partir de allí esperaba
escuchar cada vez que teníamos clases, cuándo era la próxima actividad.
El
Arte nos unía y la comunidad de Campo Lindo debía aprovechar nuestro trabajo.
Me ayudaron a cumplir las actividades. Guardaba silencio porque me asombraba lo
que estaba aprendiendo, lo que decían los compañeros y compañeras. Los
comentarios de la Profesora Nolimar Suárez, sus clases y experiencias. En la
Comunidad de Campo Lindo sector I, hubo dos acercamientos, entre nosotros los
estudiantes y con la comunidad.
Por
otro lado, las actividades programadas se fueron cumpliendo. Escuchamos
testimonios sobre la historia de la Comunidad de Campo Lindo, presenciamos cómo
están sus calles, qué hace la organización de los vecinos, la problemática y
que tienen ganas de mejorar las condiciones de vida allí. Conocimos parte de
una historia de la gente. Se hizo un
recorrido con mapa, mientras caminábamos, se tomó nota y detalles. Fue una
rutina de estudio compartido en cada caminata que hacíamos desde la Universidad
al Barrio y viceversa y eso me dio confianza. Conocí muchachos y muchachas le
ponen mucho interés a lo hacen en teatro, danza y baile y lo demostraban.
También es muy grato recordar cuando preparamos la sopa, en el día de la Mujer,
la obra de teatro, la joropoterapia... Viví la libertad de aprender al aire
libre y vencí un poco los miedos.
Voy
cerrando esta narración y enlazó con una interrogante básica en el curso: ¿Qué
quiero cambiar de la Comunidad? Retomo algo que escribí según mi criterio y de
haber tenido el encuentro con los voceros de la Comunidad, el 23 de mayo de
2015, Pablo Segovia, Doris Torrealba, Pablo Rodríguez hablarán de los problemas de Campo Lindo
Sector I y era desarrollar un Plan de
Actividades Culturales y Sociales los viernes, aprovechando que allí funciona
un Centro de Diagnóstico Integral y la Comandancia de Policía de Acarigua está
en el mismo terreno del barrio. Me enteré que una señora que me dijeron que era
una famosa cantante de música venezolana vivía en esa comunidad: Italina del
Valle Mendoza. A ella podemos buscar a la hora de trabajar con música y canto
para que nos ayude. Con el diagnóstico
comunitario, caí para atrás, se enumeraron muchos problemas y Campo Lindo no
era la excepción. Sin embargo, yo observaba que tenía servicios, calles asfaltadas
y la Policía. Por mi parte, y de acuerdo
a mi carrera, estoy interesada en organizar grupos de canto infantil y coral
que pudiéramos atender en la Casa de los Abuelos.
Memoria
Fotográfica
Grupo
de Prestadores de Servicio Comunitario UNESR
Uneartistas
en Recorrido por la Comunidad de Campo Lindo I
Diagnóstico Participativo Comunidad
La Canal (UNEARTE)
*Docente en
la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE) de las Unidades
Curriculares Proyecto Artístico Comunitario y Expresión Oral y Escrita.




