sábado, 18 de noviembre de 2017

Mirada Compartida: Proyecto Artístico Comunitario-Servicio Comunitario (Experiencias UNEARTE-UNESR)



Mirada Compartida: Proyecto Artístico Comunitario-Servicio Comunitario
(Experiencias UNEARTE-UNESR)
Nolimar Suárez.*

Planteando la Interrogante

Luego de 25 años de trabajo comunitario, a través de la cultura, de la organización, de la visibilización del pueblo, de dejar escuchar la voz de las organizaciones sociales, de construir en colectivo nuestra particularidad. Se me plantea abordar la asignatura Proyecto Artístico Comunitario, inmediatamente lo vi como una oportunidad para aprender, para crecer, para crear raíces en esta Portuguesa que me abrió sus puertas, además de seguir con esa labor de crear lazos, de garantizar la irreversibilidad del CECA Portuguesa, ya que formaría un solo cuerpo con la comunidad que le rodea.

Desde esta base comencé a desarrollar, Proyecto Artístico Comunitario I y II, profundizando en la teoría de lo que es comunidad, de que las y los uneartistas pudieran ver su relación con el entorno y este con ellas y ellos, de la grandeza del arte como elemento transformador social, la otredad, el porqué de que esta asignatura sea transdisciplinaria, porqué nos acompaña durante toda la carrera y de qué manera releva al Servicio Comunitario, que también abordamos como parte del Marco Legal, que en un aparte les confieso, comienzo con el preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, obra magistral del Poeta y Constituyentista Gustavo Pereira, y que nos demuestra en hechos, lo que un artista puede aportar para la construcción de un país, de la patria que queremos. 

Es cuando se comienzan a formar las interrogantes de ¿Cómo es ese Servicio Comunitario? ¿Qué alcances tiene el Aprendizaje Servicio en cada uno? ¿En qué se parecen y en que difieren nuestros Uneartistas de los Prestadores de Servicio? ¿Cómo llegamos a la integración Universidad-Comunidad? Y es tanto el deseo que en ocasiones se tiene, que las oportunidades se presentan, es así que pude conocer a la Directora de la UNESR y plantearle la propuesta de acompañar en su Servicio Comunitario a un grupo de Prestadoras y Prestadores de Servicio de esa casa de estudio.
Servicio Comunitario respecto a Proyecto Artístico Comunitario

Para lograr el respeto y la mayor colaboración de las y los prestadores de servicio comunitario de la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR), se les plantea mi permanencia con ellos en sus 120 horas de Servicio como Co-Tutora, figura que me brindaba un puesto en primera fila, impresiones relevantes y voz en algunas ocasiones. Comienzo a vivir con ellas y ellos, el primer paso de la Prestación de Servicio Comunitario, el obligatorio Taller de Inducción, el cual consta de dieciséis (16) horas, en donde se plantean: el Marco Legal que rige la prestación del Servicio Comunitario, con especial énfasis en la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior y la normativa interna de la Comunidad en cuanto a Servicio Comunitario; Herramientas para la Transformación Social, donde tuve una intervención  como ponente en cuanto a las herramientas para el abordaje Comunitario, y finalmente, la presentación operativa de los proyectos de servicio comunitario, que comprende los aspectos metodológicos del informe final y dossier. 

Es a partir de este momento cuando comienzo a efectuar mis comparaciones, donde se presentan frente a frente las dieciséis (16) horas del Taller de Inducción, divididas en dos días de jornadas arduas; versus dos trayectos de profundización teórica, que nosotros denominamos Proyecto Artístico Comunitario I y II, que permiten al estudiante adentrarse en conceptos, concreciones intelectuales, paradigmas investigativos de las Ciencias Sociales, en las Leyes del Poder Popular, pero por sobre todo en su Rol como Transformador a través de las Artes, como esa comunidad se convierte en tu campo de acción, en tu todo. El conocimiento que logra el Uneartista durante los dos primeros trayectos, le brinda una plataforma firme, una idea clara del campo de acción, de las acciones a emprender y el porqué de las mismas, cuál es su sustento legal, teórico y hasta metodológico, entiende que el Proyecto Comunitario va mucho más allá de cumplir un requisito, que es un deber, de los pocos que están contemplados en la constitución, con ellas y ellos mismos y con la patria.

Ya el fin de semana siguiente al taller de inducción, comenzaba el peregrinar que no podía superar los tres meses, ni pasar de un semestre a otro,  sin embargo sentí que al menos el grupo que acompañaría, tenía que contar con otras herramientas mínimas, pero por sobre todo deberíamos sensibilizarlos sobre la labor a emprender, como cara visible de la Universidad ante la comunidad de su entorno, en compañía del tutor diseñamos un compartir de saberes, donde por un lado coevaluamos, la manera como estaban vestidos para ir a la comunidad, los elementos que llevaban y los que faltaban, se aplicaron así mismos una matriz FODA, en la cual reflejaron sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas para con el servicio comunitario, se les presentó  un video el cual reflejó la situación de México que en muchos aspectos se identificaba con la situación actual de nuestro país, el video mostraba la inconciencia de parte de los individuos al tirar basura a la calle no tener respeto por el prójimo, entre otras, posteriormente realizamos unas dinámica de agilidad mental y corporal, para mostrar cómo es posible interactuar con la comunidad.

Para finalizar se les ubicó en su comunidad, Barrio La Romana I, mediante un croquis; se les brindó un breve taller de fotografía, conscientes de encuadres, ley de tercios y la importancia de plasmar los momentos para la sistematización; además se les enseñó con una práctica concreta el llenado del formato de diario de campo. A pesar de la corta duración de esta actividad, otras 16 horas, las y los prestadores de servicio comunitario, se sentían más confiados y seguros en cuanto a lo que iban realizar y cómo lo harían, sin embargo, eso sucedió sólo en dos (02) de los siete (07) grupos de doce (12) estudiantes de la UNESR para ese semestre 2015-I, el resto no contó con más herramientas que las brindadas en el Taller de Inducción y les dificultó el arranque y accionar dentro de las comunidades, de las cuales desconocían hasta el ámbito geográfico, tal como lo manifestaron en la defensa final del servicio.

En las actividades de Servicio Comunitario, la planificación es fundamental, ya que los tiempos son muy cortos, para todo lo que se debe hacer, el recorrido por la comunidad, la observación de su realidad, la hacemos rápidamente (los otros grupos ni siquiera la hacen), y vamos ubicando a los miembros del Consejo Comunal, para explicarles que nos asignaron a su comunidad y lo que es el Servicio Comunitario. Tristemente nos reconocen, viéndome como parte de la UNESR, como la gente que nos habla, busca información de la comunidad, toma unas fotos y luego no regresan, o como en otro caso, los que pintan murales en la comunidad, ajenos a las necesidades, ajenos a los liderazgos naturales, a la organización, a que la comunidad,  como la concebía Seymour Sarason (1974), es “una red de relaciones de apoyo mutuo de la que uno puede depender”, el choque con esta realidad, de cómo la comunidad, no sólo concibe al Servicio Comunitario en sí, sino a la Casa de Estudios y como se relacionan entre sí, marcó en las y los estudiantes un nuevo reto, limpiar el nombre de la Universidad y rescatar la esencia del Aprendizaje Servicio. Al reflexionar respecto a la visión de la comunidad sobre el Servicio Comunitario, esa realidad de disociación de las comunidades, o el “por cumplir”, no es sólo de la UNESR, se repite en muchas, para no decir todas, las instituciones de educación superior, limitando el servicio comunitario a pintar una cancha, un mural, una charla sobre drogas o embarazo precoz, y contra esa visión limitada y hasta oportunista, de la relación Universidad-Comunidad, deben enfrentarse las y los Uneartistas en Proyecto Artístico Comunitario III, a que los vean como personas de paso, que no dan más de lo que pueden recibir, es por eso que la visión con la que abordamos desde el CECA Portuguesa la Unidad Curricular, es a partir del anclaje comunal, partiendo de la estrategia del Punto y Círculo, tomando como punto a la Sede del CECA y a partir de allí su entorno cercano, en la primera avanzada, las comunidades de Campo Lindo en sus sectores I, II, III y La Canal. Trabajando de manera paulatina primero con el abordaje comunitario, mediante el método de la Observación y el mapeo, relacionándolo con actividades concretas de vinculación, como video foros, jornadas recreativas, conversatorios en el seno de cada comunidad, donde poco a poco, se rompían cercos y se demostraba que la vigencia del trabajo comunitario a emprender iba mucho más allá y que está en relación directa con la vida de la Universidad, como parte de esa comunidad comunal. Hasta llegar a un Diagnóstico participativo en el cual se veían reflejados y más que eso, como constructores del mismo, y con el cual trabajaran las y los estudiantes, en conjunto con los actores sociales.

La UNESR, la actividad de diagnóstico es apresurada y vital, no puede pasar de la 3ra semana, y los estudiantes la realizan, con poca información, el grupo de análisis recibió algunas líneas, roles y el día previsto llevaron todo  lo necesario (refrigerio, mesas, sillas, papelería, formularios) lamentablemente no hubo la asistencia necesaria, por lo que decidimos cambiar la fecha de la actividad. Sin amilanarse, se reunieron en casa de una de las estudiantes a realizar nuevas convocatorias, pudiendo reflexionar que una de las debilidades que presenta la comunidad, era la falta de participación. En día pautado, lograr realizar la actividad, no de la manera que tenían planeada, por coincidir con actividad de la UBCH, pero la realizaron en base a entrevistas y conversaciones informales con los voceros de consejo comunal y la población en general, logrando recabar información suficiente para realizar el diagnostico. 

Para finalizar un grupo de habitantes de la comunidad se animó a acompañarlos a visitar un edificio abandonado, que para la comunidad era uno de los principales problemas, por en palabras textuales de la vocera de La Romana I, la Sra. Naidee Alvarez, “ser foco de delincuencia y drogadicción”. Además del Edificio abandonado, tenían una panadería comunitaria con poca variedad, un sector denominado “La Esperanza”, producto de una invasión que no estaba censado, y otras realidades como desempleo y desinterés que fueron abordadas por el proyecto denominado “Fortalecimiento de la Gestión Comunitaria de las Organizaciones Sociales en la Comunidad La Romana Sector I”.

Desarrollando actividades de apoyo a los emprendimientos sociales y potencialidades productivas; jornadas de incentivo a la participación comunitaria y atención integral; y la ejecución de talleres para acrecentar la capacidad organizativa del consejo comunal, a través de actividades concretas como: Censo Socioeconómico del Sector La Esperanza,  Jornada de ventas de productos de la canasta básica casa por casa y a precio justo, Taller de Pastelería,  Taller de Panadería, Taller de artesanía, Masa Flexible, Encuentro intercomunas, Jornada Cero Bisturí, Belleza al Natural, Taller de Maquillaje como forma de mejorar los ingresos familiares, Taller de Huertos Familiares, Actividad Lúdica con las niñas y niños de la comunidad, Jornada de limpieza del edificio abandonado, Jornada de siembra en el mismo edificio y Taller de elaboración de proyectos comunitarios para las voceras y voceros del Consejo Comunal.

Al finalizar las 120 horas de la prestación del Servicio Comunitario de este grupo de la UNESR, también terminaban las acciones emprendidas desde Proyecto Artístico Comunitario III, los primeros tenían como resultado un informe del Proyecto, las experiencias a compartir en la defensa, los nuestros un diagnóstico de las comunidades, un mapeo pormenorizado, un instrumento de sistematización y recolección de información en su cuaderno de clases, una metodología propia de abordaje y diagnóstico, formatos de registro, documento de diagnóstico con roles, actividades y requerimientos, instrumentos de recolección y análisis de la información, decenas de ideas y actividades por realizar. 

La Comunidad de La Romana I en la defensa, planteaba que el cambio experimentado por la UNESR debía mantenerse, que solicitaban otro grupo para continuar la labor del que se iba. Las Comunidades de la UNEARTE, planteaban el apoyo al Diagnóstico Participativo, el compromiso que asumían con la Universidad y los proyectos a ejecutar desde la unidad curricular Proyecto Artístico Comunitario, las actividades de la Coordinación de Vinculación con el Poder Popular y todas aquellas que desde la UNEARTE se plantearan. La Comunidad de La Romana I no sabe si tendrán otro grupo, y si lo tienen este también cumplirá con el deber ser del Servicio Comunitario, o siquiera le dará continuidad al proyecto. Las comunidades de  La Canal, Campo Lindo sectores I, II y III, están seguras que vendrán no uno sino decenas de proyectos artísticos, que tendrán continuidad en el tiempo, hasta su consolidación. 

Experiencias en la Voz de los Protagonistas

Quiero rescatar para la clausura de esta mirada compartida, las palabras tanto de los Prestadores de Servicio Comunitario de la UNESR como de Uneartistas, que refieren las experiencias vividas en las comunidades,  lo que estas le aportaron como aprendizaje servicio, y que fueron recogidas al momento del cierre, cuando las palabras y los sentimientos se unen con mayor facilidad:

Héctor Guanipa, Prestador de Servicio Comunitario UNESR.
Aprendimos que al tratar con seres humanos, los procesos de planificación debían ser flexibles, a sacar lo mejor de cada situación y valorar al otro, para llevar un control de las actividades desarrolladas en el Plan de Acción y diario de campo, en todo momento tuvimos presentes los valores y la responsabilidad, nos complementa como profesionales con conciencia social y ética que aportan ideas.  Me di la oportunidad de acercarme a la comunidad para conocer las personas que habitan allí y reconocer la realidad existente, brindarles lo mejor de mí, lo que me ayudará a ser un profesional humano y participativo en el manejo de problemas sociales.

Ulises Pérez Alvarez, UNEARTISTA
Como aspectos positivos: Haber podido contactar y vincularnos en forma directa con personas que no conocíamos.  El acercamiento de la UNEARTE a la Comunidad de La Canal a través de los y las estudiantes de la Sección 2 de la Unidad Curricular Proyecto Artístico Comunitario III. La participación y activación de los y las estudiantes en función de alcanzar el objetivo y metas propuestas. Así mismo, el nivel de organización demostrado como equipo de trabajo. Haber emprendido el Diagnóstico Participativo Comunitario, permitiéndonos conocer, o al menos, tener una noción de la realidad de la comunidad, observando sus potencialidades y problemas fundamentales.

     El apoyo de algunos miembros de la Casa Comunal que se aprestaron a colaborar con esta actividad. Así mismo,  del grupo de vecinas y vecinos de la comunidad, los cuales cooperaron con su receptividad, presencia y participación activa.  Los aportes provistos por parte de los vecinos de la comunidad en cuanto a la información  suministrada de sus visiones particulares, dejando entrever una parte significativa y parcial de la realidad de esta comunidad, tanto de los aspectos positivos y negativos que se viven en ese conglomerado social. 

Me sentí muy bien. Agradado de haber aportado un granito de arena en función de este trabajo en equipo con mis compañeros y compañeras de la sección 2 de PAC III, de igual manera, haber conocido y compartico con un grupo de vecinos y vecinas de la comunidad. Por otro lado, me sentí bien por el compromiso y responsabilidad asumida, y la confianza depositada en mi persona por parte de la profesora Nolimar Suárez y de la sección 2, para coordinar el equipo de trabajo durante el Diagnóstico Participativo. Al mismo tiempo, es importante expresar que sentí preocupación y  algo de presión ante la expectativa porque el trabajo se desarrollara de manera satisfactoria en función de que se cumplieran el objetivo y las metas. La otra reflexión importante que hay que hacer es, que el trabajo es más efectivo cuando se hace en equipo y que solo así es posible construir un proceso como el que vivimos.

Daniela Gil, Prestadora de Servicio Comunitario UNESR
El aprendizaje de nuestro servicio comunitario ha ido más allá de lo que nos puedan decir los libros, porque la forma en que nos hemos comportado y afrontado los obstáculos ha sido por el compromiso que sentimos con la Romana I, comunidad en donde estamos ubicados.  Durante este largo recorrido, lo primero que quisimos cambiar era la mala imagen que se tenía de nuestra casa de estudio, con respecto al abandono de proyectos, el crear falsas expectativas en la comunidad, pues para nosotros la comunidad no son seres inferiores a los que venimos a marear, caerles a cuentos. Son personas que creen, que pierden la fe si se les promete algo y no ven cambios. Por este motivo, la palabra y el cumplimiento de nuestras promesas ha sido la clave para que la comunidad crea en nosotros, en nuestra universidad, y cumplir las metas que nos hemos propuesto.   En el  plano personal, cambiamos la mentalidad que teníamos de la comunidad, en el sentido del miedo de que nos robaran, de que al ser tan grande fuese muy difícil.  

Cruz Linarez, UNEARTISTA
Proyecto artístico comunitario es una de las unidades curriculares más importantes para la formación  del estudiante uneartista, ya que en la misma, este podrá obtener las técnicas y las herramientas de cómo abordar a las comunidades, con base en la transformación  social, a través de proyectos artísticos integrales, dando repuesta a cualquier necesidad de la misma.  Durante el desarrollo de la unidad curricular  proyecto artístico comunitario III con la profesora Nolimar Suarez como facilitadora de esta asignatura, la experiencia fue bastante satisfactoria y agradable, ya que  pude obtener el conocimiento  teórico y práctico de lo que engloba todo lo que  significa el trabajo artístico comunitario. En cada clase, en cada actividad, en cada investigación, en cada recorrido comunitario, siempre algo nuevo aprendido, aunque siento que no se dio cuanto se debió haber dado en la comunidad, quizá por lo diverso y geográficamente lejano de quienes conformábamos la sección (Guanare, Turen, Piritu, Papelón), sin embargo eso me da más deseos de seguir y dar el 100%,  siento que aprendí y me sentí bien y satisfecho de lo aprendido.

Celia Gómez, Prestadora de Servicio Comunitario UNESR.
Desde que se implementó legalmente la prestación del servicio comunitario por parte de los estudiantes universitarios, hemos escuchado las experiencias vividas por las personas que en años anteriores lo han ejecutado, pero es hasta este momento donde logramos comprender la magnitud de la importancia de dicho servicio. Como su nombre lo indica es un servicio, que podemos como estudiantes universitarios ofrecer a la comunidad en un tiempo muy limitado pero bien aprovechado. De mi parte considero que las horas para la prestación de nuestro servicio fueron aprovechadas al máximo. Con el firme propósito de brindar tanto de nuestros conocimientos adquiridos durante nuestra carrera universitaria como del aprendizaje obtenido empíricamente. Es importante señalar que no solo brindamos nuestros conocimientos sino que también aprendemos de los habitantes de las comunidades que son los que día a día luchan por el bienestar social.  Lo más hermoso es saber que siempre vamos a encontrar quienes quieren trabajar en equipo para conseguir el bien común y no el bien individual.

Yaibelyn Alvarez, UNEARTISTA.
Durante las actividades realizadas en la unidad curricular proyecto III, la comunidad abordada fue el sector La Canal, pudimos recorrer dicha comunidad conocer e indagar sobre los problemas que aquejan el sector, lo cual nos llevó a tratar de mejorar dicha problemática, como también pudimos conocer sur fortalezas. Se realizó un diagnóstico participativo, de suma importancia, donde la comunidad tuvo una gran participación ejerciendo mesas de trabajo para exponer debilidades y de la misma forma dar sugerencias para la mejora de sus problemas. Cabe destacar que fue muy significativo ya que nos permitió acercarnos más a todas esas personas, compartir y ayudar. Por otra parte para mí fue muy significativo el desarrollo como tal de esta unidad curricular porque nos llevó a la unión comenzando por la profesora quien es muy agradable como ser humano quien se ganó el cariño y el respeto por todos nosotros  y que gracias a su forma de ser pudimos desarrollar las actividades propuestas con más ánimo. También tuve el agrado de ir a sabaneta de barinas donde hicimos un recorrido por diferentes lugares entre ellos la casa de la cultura, y se pudo observar la organización que hay para el pleno desarrollo de las actividades culturales que se llevan a cabo en esta entidad, es muy importante resaltar y fue algo que me lleno de alegría y a su vez de nostalgia ya que recorrimos la casa donde vivió mi comandante supremo Hugo Rafael Chávez Frías, la escuela donde estudio y la iglesia donde fue monaguillo lo cual será una experiencia inolvidable. En fin en lo positivo puedo destacar que tuvimos la oportunidad de conocer diferentes  lugares, en base al sector la canal deberíamos tratar de seguir desarrollando actividades que sirvan para el beneficio y el buen desarrollo, hacer actividades culturales aunadas al Consejo Comunal y a la UBCH, para continuar cumpliendo con el plan propuesto. De igual forma expandirnos a otras comunidades para así poder agregar un granito de arena y contribuir al desarrollo cultural y al bienestar de la población.

Dilimag Guedez, Prestadora de Servicio Comunitario UNESR.
El desarrollo del servicio comunitario indudablemente represento una experiencia sumamente enriquecedora en lo personal y profesional para mi persona, más allá de ser un requisito para graduarse como quizás todos lo vemos antes de comenzar, termino siendo una etapa que marcó un antes y un después en mi visión de lo que es una comunidad, el valor de las personas, y como uno puede aprender de pequeños detalles que están allí, en la vida cotidiana. Luego de esta cruzada de tres meses, de caminar, de conocer, de hablar, de tratar de ayudar, de compartir conocimientos, de colaborar, de trabajar en conjunto con personas que tienen una meta en común; mi visión cambió, ya no lo veo imposible, porque me di cuenta que allí afuera sí existen personas valiosas, que si contamos con gente que tiene ganas de trabajar en equipo por un bien común, que si existen personas quienes no conocen el egoísmo, que son capaces de tomar su tiempo personal en trabajar en pro de una colectividad, personas que fueron capaces de prestarnos sus casas para que trabajáramos todo un día en nuestros talleres y lo hacían con toda la disposición y con una sonrisa en la cara, personas que estuvieron con nosotros todo el tiempo sin esperar nada a cambio, personas con las que llegamos a desarrollar una linda afinidad y si se puede decir hasta una amistad. Lo mejor de todo es, que logramos causar una buena impresión, logramos despertar la participación en la comunidad, pusimos en alto el nombre de nuestra institución. De la comunidad me llevo una nueva visión, una gran experiencia, un recuerdo imborrable. De mi grupo de trabajo me llevo la experiencia de que personas diferentes podemos trabajar en equipo por un bien común y en armonía.

Mercy Jiménez, UNEARTISTA.
En la primera clase sentí cuando entregaron la programación del curso que era muy difícil cumplir con estas actividades. La ayuda de otros estudiantes del curso que sin ser de mi carrera me dieron fuerza y me facilitaron las anotaciones y yo cuando llegaba a la casa, hacía cortas notas  para no olvidar la vivencia. Investigar sobre los paradigmas, funciones, asistir al taller, me fueron calmando el miedo. Fue para mí una experiencia única salir a recorrer la comunidad de Campo Lindo. Una noche antes, me preparé con agua, gorra y ropa deportiva para andar por las calles de esa comunidad. Eres una estudiante universitaria en un trabajo de campo, me dijo  mi papá. Lo creí y a partir de allí esperaba escuchar cada vez que teníamos clases, cuándo era la próxima actividad.

El Arte nos unía y la comunidad de Campo Lindo debía aprovechar nuestro trabajo. Me ayudaron a cumplir las actividades. Guardaba silencio porque me asombraba lo que estaba aprendiendo, lo que decían los compañeros y compañeras. Los comentarios de la Profesora Nolimar Suárez, sus clases y experiencias. En la Comunidad de Campo Lindo sector I, hubo dos acercamientos, entre nosotros los estudiantes y con la comunidad.        

Por otro lado, las actividades programadas se fueron cumpliendo. Escuchamos testimonios sobre la historia de la Comunidad de Campo Lindo, presenciamos cómo están sus calles, qué hace la organización de los vecinos, la problemática y que tienen ganas de mejorar las condiciones de vida allí. Conocimos parte de una historia de la gente. Se hizo  un recorrido con mapa, mientras caminábamos, se tomó nota y detalles. Fue una rutina de estudio compartido en cada caminata que hacíamos desde la Universidad al Barrio y viceversa y eso me dio confianza. Conocí muchachos y muchachas le ponen mucho interés a lo hacen en teatro, danza y baile y lo demostraban. También es muy grato recordar cuando preparamos la sopa, en el día de la Mujer, la obra de teatro, la joropoterapia... Viví la libertad de aprender al aire libre y vencí un poco los miedos.  
  
Voy cerrando esta narración y enlazó con una interrogante básica en el curso: ¿Qué quiero cambiar de la Comunidad? Retomo algo que escribí según mi criterio y de haber tenido el encuentro con los voceros de la Comunidad, el 23 de mayo de 2015, Pablo Segovia, Doris Torrealba, Pablo Rodríguez  hablarán de los problemas de Campo Lindo Sector I  y era desarrollar un Plan de Actividades Culturales y Sociales los viernes, aprovechando que allí funciona un Centro de Diagnóstico Integral y la Comandancia de Policía de Acarigua está en el mismo terreno del barrio. Me enteré que una señora que me dijeron que era una famosa cantante de música venezolana vivía en esa comunidad: Italina del Valle Mendoza. A ella podemos buscar a la hora de trabajar con música y canto para que nos ayude. Con el  diagnóstico comunitario, caí para atrás, se enumeraron muchos problemas y Campo Lindo no era la excepción. Sin embargo, yo observaba que tenía servicios, calles asfaltadas y la Policía.  Por mi parte, y de acuerdo a mi carrera, estoy interesada en organizar grupos de canto infantil y coral que pudiéramos atender en la Casa de los Abuelos.


Memoria Fotográfica




Grupo de Prestadores de Servicio Comunitario UNESR


 
Uneartistas en Recorrido por la Comunidad de Campo Lindo I




Diagnóstico Participativo Comunidad La Canal (UNEARTE)


*Docente en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE) de las Unidades Curriculares Proyecto Artístico Comunitario y Expresión Oral y Escrita.

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