sábado, 18 de noviembre de 2017

Cultura y Educación: desde una mirada crítica



Emprender estudios de cuarto nivel, constituye un reto, donde debemos profundizar conocimientos desde el análisis crítico, es por ello que quiero rescatary socializar, el Conversatorio Cultura y Edu
cación del Doctor en Historia, Armando González Segovia, un hombre que desde la sencillez de su origen campesino, nos permite una mirada que va desde lo epistemológico, ontológico, político, metodológico hasta lo puntual de la docencia en el actual momento histórico.

Las y los investigadores respondemos a la sociedad, sus necesidades, sus problemas, sus cambios y la búsqueda de la mejor manera para que estos se den, es por ello que las estructuras sociales juegan un papel fundamental a la hora de emprender una investigación, más aún en una era donde la globalización y la posibilidad de la coexistencia de los distintos paradigmas científicos. Nuestras deducciones epistemológicas vienen enmarcadas por la historia, local, regional, nacional o mundial, los momentos históricos o la realidad cíclica de la misma, marca el dinamismo con que el colectivo de individuos reacciona frente a las diversas situaciones y quienes destacan como líderes del mismo, sus acciones moldeadoras y sus consecuencias. 

La importancia del contexto desde donde emprendemos una investigación se mostró con claridad al comenzar el conversatorio con la las preguntas sobre ¿qué es cultura? ¿Qué es identidad? Y ¿qué es nación y nacionalismo? Que se convirtieron en preguntas generadoras, pero por sobre todo, problematizadoras, ya que permitían develar su uso para el dominio social, y como de ser escasamente utilizadas pasaron a ser parte de la creación de identidades y tradiciones,  citando a Eric Hobsbawn en su estudio introductorio de la Invención de la Tradición, en nuestro imaginario teníamos que una tradición era una especie de herencia de generación en generación que fue custodiada para que permaneciera en el tiempo, sin embargo pudimos constatar que no es el tiempo de existencia la que le dio la condición de identidad a muchas “tradiciones” como el joropo sino el contexto socio político y económico de una época.

Se cayeron mitos que desde la educación habíamos tomados como verdades, Rómulo Gallegos como escritor del Llano, y aparecieron nombres como Antonio José Torrealba y sus cuadernos, que logran compromisos internos (al menos en mi caso) de leerlos y profundizar al respecto. Escuchar y abrirse a las ideas de ese estudio de Cómo vive el Venezolano que necesitaban las petroleras explican muchas de las lagunas que habían sido llenadas por dogmas o “verdades verdaderas” en nuestra educación formal, que se han ido cuestionando en los espacios de encuentro y educación informal, que son luces para releer y reescribir desde una óptica propia, más consciente y verosímil. Educar en nuestras universidades desde la esencia de la Misión Alma Mater para la transformación Universitaria.

Construir la Cultura como otro “logro del General Marcos Pérez Jiménez”, como diría mi abuelo con orgullo, es en sí mismo un hecho que requiere ser estudiado en profundidad, conjuntamente con el Servicio Folklórico Nacional, porque todavía hay mucho por decir al respecto, ya que marcó un antes y un después en nuestra educación. Buscando un poco más, encuentro el texto La Interpretación de las Culturas de Clifford Geertz, que respecto a la cultura dice: 
"El concepto de cultura que propugno... es esencialmente un concepto semiótico. Creyendo con Max Weber que el hombre es un animal inserto en tramas de significación que él mismo ha tejido, considero que la cultura es esa urdimbre y que el análisis de la cultura ha de ser por lo tanto, no una ciencia experimental en busca de leyes, sino una ciencia interpretativa en busca de significaciones"  [1]

Aclarándolo, desde el punto de vista estructural cuando más adelante menciona: 
"...la cultura se comprende mejor no como complejos de esquemas concretos de conducta -costumbres, usanzas, tradiciones, conjuntos de hábitos- como ha ocurrido en general hasta ahora, sino como una serie de mecanismos de control -planes, recetas, fórmulas, reglas, instrucciones (lo que los ingenieros de computación llaman "programas"-- que gobiernan la conducta")[2]  

Clarificamos entonces como los intereses y los procesos productivos proporcionan y son parte del contexto cultural, porque establecen las relaciones, significados y propiedades que más les convenga, los que tributen a su causa. Es así como esos elementos del contexto cultural, a través de la educación brindan su aporte al significado común de las cosas en la vida cotidiana, estableciendo lo que se valora y con ello las normas de convivencia, creando una identidad cultural, hacia la que todos nos volcamos casi sin ninguna objeción ya que la educación la convirtió en una “realidad”

Finalmente, estudiamos casos del contexto cultural Portugueseño, de esas tradiciones creadas como el caso de la Virgen de Coromoto y sustentada por fechas, nombres y hechos totalmente distintos a los que oímos al nombrar a la virgen, la adoración de piedras y el interés por hacer desaparecer esas creencias, de este modo comenzamos a comprender, como se quiere en la asignatura, por qué la Abuela Cueca, piedra ancestral de adoración originaria, es raptada del país con el beneplácito de los gobiernos de turno para ser convertida en una “obra de arte”. Como nos crearon otro imaginario que suplantaba el multivalente, limitándonos al bien y el mal, el castigo, la sumisión y la aceptación de la voluntad divina, el sufrimiento como una forma de alcanzar un bien mayor, todas estas ideas negadas a la esencia nuestroamericana y contrarias al poder que nos da nuestra Constitución.

Como capas de una cebolla nos encontramos que algunos de estos contextos culturales son más amplios que los otros y contienen a los demás, los carnavales de Carupano, que llegaron de Trinidad, fueron traídos a población de Píritu y de allí extendidos al resto de municipios, hasta llegar a convertirse en Mascarada para la población de Guanare; las Orquídeas Coromotanas y como ellas muchos casos más, que ahora son una realidad palpable para personas hasta de 30 años.

Comenzamos a valorar entonces las variantes en la historia, el conocimiento del hecho y la percepción sobre el hecho, el método que proporciona nuevos conocimientos y la responsabilidad que tendremos como investigadores e investigadoras, sin dejar de lado la que ya tenemos como educadores creando la psicología colectiva.

Los argumentos que nos fueron presentados estaban a su vez cargados de posibilidades para investigar, la importancia de la revisión documental previa y de relacionar constantemente con el entorno, ya desde una mirada crítica. Procesar la información, no quedarnos con verdades, seguir dialogizando, problematizando, esa provocación en mi caso me lleva a releer a Doña Barbara y encontrarme con un Santos Luz-ardo que es el progreso y la cultura, en contraposición con el Indio y el Llanero de prácticas salvajes, adornadas de una hermosa prosa literaria, alienante con dulzura y por ende más efectiva, más erosionadora de la esencia del pueblo, con mayor tributo a la desmemoria, a la identidad desde que todos seamos idénticos, despreciando nuestro origen multiétnico y pluricultural.

Tomar conciencia de una ciudad de Acarigua creada y de la existencia de la Selva de Turen, devastada atrozmente por intereses económicos, me ha llevado a visitar al pequeño reservorio que aún queda en Pozo Blanco, a verla de cerca y constatar como aún no interesa, como la quieren convertir en productora de “Soberanía Alimentaria” por la Universidad que allí hace vida, que desde mi mirada crítica, desconoce su historia, lo que hace que obre desde la ignorancia hacia una visión cíclica de la historia, cometiendo los mismos errores.

Lo anteriormente mencionado, hace que revise la Misión Alma Mater, creada legalmente en la Gaceta Oficial Nº 39.148 del 27 de marzo 2009, con la finalidad de transformar la educación universitaria en el país y hacerla cónsona a los momentos históricos; no sólo en el cómo, quiénes y  para qué de la  educación, sino también en el dónde. Cito su objetivo  generar un nuevo tejido institucional de la Educación Universitaria venezolana[3] transformadora, participativa, humanista, bajo un nuevo modelo, incluyente, solidaria, cooperativa, nuestroamericana, con una nueva geometría territorial; esta debe ser nuestra guía y llamado a tierra, ya que la Ley de Universidades, la cual data de 1967 y se encuentra obsoleta, comenzando con el lenguaje, que mantiene la palabra Alumno  (en la mayoría de sus  artículos), para hacer referencia a  las y los estudiantes,  al hermetismo en su estructura, que desde este marco legal, sitúa a la universidad como un ente ajeno, que no se permea plenamente con su entorno y cuando lo hace es sólo mediante actividades de extensión. 

A modo de conclusión, lo conversado con el Doctor González Segovia, a la luz de la situación nacional, crea más interrogantes, más posibilidades de investigar, de abrazar nuevos métodos, nuevas maneras de enseñar, ir a las fuentes sin creer todo lo que se dice o se lee, de preservar la multivalencia y poder cargar una piedrita protectora, en lugar de la estampita de un santo. Somos una construcción desde la dominación, reconstruyámonos desde la liberación y la esperanza.  

Referencias bibliográficas
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (2000). Caracas
Ley de Universidades. (1967). Caracas.
Ley Orgánica de Educación. (2009). Caracas: Ediciones DABOSAN.
Misión Alma Mater: Educación Universitaria Bolivariana y Socialista. (2009). Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior.
Gallegos, R. (1978) Doña Barbara, Caracas,  Monte Avila Editores.
Geertz, C. (1987) La Interpretación de las Culturas, Gedisa.




[1] Geertz, C. LA INTERPRETACIÓN DE LAS CULTURAS, Gedisa, 1987, Pág 20

[2] Ob. Cit Pág. 51

[3] Misión Alma Mater: Educación Universitaria Bolivariana y Socialista, (p.3 )

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