Emprender estudios de cuarto nivel, constituye un reto, donde debemos profundizar conocimientos desde el análisis crítico, es
por ello que quiero rescatary socializar, el Conversatorio Cultura y Edu
cación del Doctor
en Historia, Armando González Segovia, un hombre que desde la sencillez de su
origen campesino, nos permite una mirada que va desde lo epistemológico,
ontológico, político, metodológico hasta lo puntual de la docencia en el actual
momento histórico.
Las
y los investigadores respondemos a la sociedad, sus necesidades, sus problemas,
sus cambios y la búsqueda de la mejor manera para que estos se den, es por ello
que las estructuras sociales juegan un papel fundamental a la hora de emprender
una investigación, más aún en una era donde la globalización y la posibilidad
de la coexistencia de los distintos paradigmas científicos. Nuestras
deducciones epistemológicas vienen enmarcadas por la historia, local, regional,
nacional o mundial, los momentos históricos o la realidad cíclica de la misma,
marca el dinamismo con que el colectivo de individuos reacciona frente a las
diversas situaciones y quienes destacan como líderes del mismo, sus acciones moldeadoras
y sus consecuencias.
La
importancia del contexto desde donde emprendemos una investigación se mostró
con claridad al comenzar el conversatorio con la las preguntas sobre ¿qué es
cultura? ¿Qué es identidad? Y ¿qué es nación y nacionalismo? Que se convirtieron
en preguntas generadoras, pero por sobre todo, problematizadoras, ya que
permitían develar su uso para el dominio social, y como de ser escasamente
utilizadas pasaron a ser parte de la creación de identidades y tradiciones, citando a Eric Hobsbawn en su estudio
introductorio de la Invención de la Tradición, en nuestro imaginario teníamos
que una tradición era una especie de herencia de generación en generación que
fue custodiada para que permaneciera en el tiempo, sin embargo pudimos
constatar que no es el tiempo de existencia la que le dio la condición de
identidad a muchas “tradiciones” como el joropo sino el contexto socio político
y económico de una época.
Se
cayeron mitos que desde la educación habíamos tomados como verdades, Rómulo
Gallegos como escritor del Llano, y aparecieron nombres como Antonio José
Torrealba y sus cuadernos, que logran compromisos internos (al menos en mi
caso) de leerlos y profundizar al respecto. Escuchar y abrirse a las ideas de
ese estudio de Cómo vive el Venezolano que necesitaban las petroleras explican
muchas de las lagunas que habían sido llenadas por dogmas o “verdades
verdaderas” en nuestra educación formal, que se han ido cuestionando en los
espacios de encuentro y educación informal, que son luces para releer y
reescribir desde una óptica propia, más consciente y verosímil. Educar en
nuestras universidades desde la esencia de la Misión Alma Mater para la
transformación Universitaria.
Construir
la Cultura como otro “logro del General Marcos Pérez Jiménez”, como diría mi
abuelo con orgullo, es en sí mismo un hecho que requiere ser estudiado en
profundidad, conjuntamente con el Servicio Folklórico Nacional, porque todavía
hay mucho por decir al respecto, ya que marcó un antes y un después en nuestra
educación. Buscando un poco más, encuentro el texto La Interpretación
de las Culturas de Clifford Geertz, que
respecto a la cultura dice:
"El
concepto de cultura que propugno... es esencialmente un concepto semiótico.
Creyendo con Max Weber que el hombre es un animal inserto en tramas de
significación que él mismo ha tejido, considero que la cultura es esa urdimbre
y que el análisis de la cultura ha de ser por lo tanto, no una ciencia experimental
en busca de leyes, sino una ciencia interpretativa en busca de significaciones" [1]
Aclarándolo, desde el
punto de vista estructural cuando más adelante menciona:
"...la
cultura se comprende mejor no como complejos de esquemas concretos de conducta
-costumbres, usanzas, tradiciones, conjuntos de hábitos- como ha ocurrido en
general hasta ahora, sino como una serie de mecanismos de control -planes,
recetas, fórmulas, reglas, instrucciones (lo que los ingenieros de computación
llaman "programas"-- que gobiernan la conducta")[2]
Clarificamos
entonces como los intereses y los procesos productivos proporcionan y son parte
del contexto cultural, porque establecen las relaciones, significados y
propiedades que más les convenga, los que tributen a su causa. Es así como esos
elementos del contexto cultural, a través de la educación brindan su aporte al
significado común de las cosas en la vida cotidiana, estableciendo lo que se
valora y con ello las normas de convivencia, creando una identidad cultural, hacia
la que todos nos volcamos casi sin ninguna objeción ya que la educación la
convirtió en una “realidad”
Finalmente,
estudiamos casos del contexto cultural Portugueseño, de esas tradiciones
creadas como el caso de la Virgen de Coromoto y sustentada por fechas, nombres
y hechos totalmente distintos a los que oímos al nombrar a la virgen, la
adoración de piedras y el interés por hacer desaparecer esas creencias, de este
modo comenzamos a comprender, como se quiere en la asignatura, por qué la
Abuela Cueca, piedra ancestral de adoración originaria, es raptada del país con
el beneplácito de los gobiernos de turno para ser convertida en una “obra de
arte”. Como nos crearon otro imaginario que suplantaba el multivalente,
limitándonos al bien y el mal, el castigo, la sumisión y la aceptación de la
voluntad divina, el sufrimiento como una forma de alcanzar un bien mayor, todas
estas ideas negadas a la esencia nuestroamericana y contrarias al poder que nos
da nuestra Constitución.
Como
capas de una cebolla nos encontramos que algunos de estos contextos culturales
son más amplios que los otros y contienen
a los demás, los carnavales de Carupano, que llegaron de Trinidad, fueron
traídos a población de Píritu y de allí extendidos al resto de municipios,
hasta llegar a convertirse en Mascarada para la población de Guanare; las
Orquídeas Coromotanas y como ellas muchos casos más, que ahora son una realidad
palpable para personas hasta de 30 años.
Comenzamos
a valorar entonces las variantes en la historia, el conocimiento del hecho y la
percepción sobre el hecho, el método que proporciona nuevos conocimientos y la
responsabilidad que tendremos como investigadores e investigadoras, sin dejar
de lado la que ya tenemos como educadores creando la psicología colectiva.
Los
argumentos que nos fueron presentados estaban a su vez cargados de
posibilidades para investigar, la importancia de la revisión documental previa
y de relacionar constantemente con el entorno, ya desde una mirada crítica.
Procesar la información, no quedarnos con verdades, seguir dialogizando,
problematizando, esa provocación en mi caso me lleva a releer a Doña Barbara y
encontrarme con un Santos Luz-ardo que es el progreso y la cultura, en
contraposición con el Indio y el Llanero de prácticas salvajes, adornadas de
una hermosa prosa literaria, alienante con dulzura y por ende más efectiva, más
erosionadora de la esencia del pueblo, con mayor tributo a la desmemoria, a la
identidad desde que todos seamos idénticos, despreciando nuestro origen
multiétnico y pluricultural.
Tomar
conciencia de una ciudad de Acarigua creada y de la existencia de la Selva de
Turen, devastada atrozmente por intereses económicos, me ha llevado a visitar
al pequeño reservorio que aún queda en Pozo Blanco, a verla de cerca y
constatar como aún no interesa, como la quieren convertir en productora de
“Soberanía Alimentaria” por la Universidad que allí hace vida, que desde mi
mirada crítica, desconoce su historia, lo que hace que obre desde la ignorancia
hacia una visión cíclica de la historia, cometiendo los mismos errores.
Lo
anteriormente mencionado, hace que revise la Misión Alma Mater, creada
legalmente en la Gaceta Oficial Nº 39.148 del 27 de marzo 2009, con la
finalidad de transformar la educación universitaria en el país y hacerla
cónsona a los momentos históricos; no sólo en el cómo, quiénes y para qué de la educación, sino también en el dónde. Cito su
objetivo generar un nuevo tejido institucional de la Educación Universitaria
venezolana[3]
transformadora, participativa,
humanista, bajo un nuevo modelo, incluyente, solidaria, cooperativa,
nuestroamericana, con una nueva geometría territorial; esta debe ser nuestra
guía y llamado a tierra, ya que la Ley de Universidades, la cual data de 1967 y
se encuentra obsoleta, comenzando con el lenguaje, que mantiene la palabra Alumno
(en la mayoría de sus
artículos), para hacer
referencia a las y los estudiantes, al hermetismo en su estructura, que desde
este marco legal, sitúa a la universidad como un ente ajeno, que no se permea
plenamente con su entorno y cuando lo hace es sólo mediante actividades de
extensión.
A
modo de conclusión, lo conversado con el Doctor González Segovia, a la luz de
la situación nacional, crea más interrogantes, más posibilidades de investigar,
de abrazar nuevos métodos, nuevas maneras de enseñar, ir a las fuentes sin
creer todo lo que se dice o se lee, de preservar la multivalencia y poder
cargar una piedrita protectora, en lugar de la estampita de un santo. Somos una
construcción desde la dominación, reconstruyámonos desde la liberación y la
esperanza.
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (2000). Caracas
Ley de Universidades. (1967). Caracas.
Ley Orgánica de Educación. (2009). Caracas: Ediciones DABOSAN.
Misión Alma Mater: Educación Universitaria Bolivariana y Socialista. (2009). Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior.
Gallegos, R. (1978) Doña Barbara, Caracas, Monte Avila Editores.
Geertz, C. (1987) La Interpretación de las Culturas, Gedisa.
[1] Geertz, C. LA INTERPRETACIÓN DE LAS CULTURAS, Gedisa, 1987, Pág 20
[2] Ob. Cit Pág. 51
[3] Misión Alma Mater: Educación Universitaria
Bolivariana y Socialista, (p.3 )
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